ads

Slider[Style1]

Style2

Style6

Style5[ImagesOnly]

Style3[OneLeft]

Style3[OneRight]

Style3[OneLeft]

Style3[OneRight]



Por más extraño que suene, las lesiones dentro del golf tienen sus bondades. El porcentaje que se presenta a nivel profesional y amateur es bajo y, si se atienden con tiempo, pueden desaparecer, a diferencia de los deportes de gran velocidad o de alto impacto, en donde existen males crónicos o contusiones irreversibles. De cualquier forma es indispensable estar informado sobre los riesgos físicos de este deporte en donde además del cuerpo también se ejercita la mente.



Por lo regular son torceduras y luxaciones y casi todas se deben a la falta de calentamiento, una mala ejecución al momento de jugar o sobre esforzar las capacidades físicas de cada jugador. Es importante señalar que las lesiones pueden variar según el tipo de jugador o la edad del mismo. Pero en un plano general, son la adopción de posturas no naturales, desequilibrios musculares o movimientos bruscos del torso, los casos que más aparecen en los practicantes.

Bupa, siempre preocupada por la salud de sus clientes, ha desarrollado el Círculo de Bienestar, que te invita a toreneos de golf y te ayuda a disfrutarlo plenamente, porque el objetivo es alcanzar vidas más sanas, largas y felices.

Consultada al respecto, la terapeuta Idaira Itzel Castillo Small de la Clínica de la Universidad Especializada de las Américas publicó en el portal sportsandhealth.com que dentro del mundo del golf las lesiones pueden variar en su intensidad y gravedad, pero que la buena noticia es que existen varias prevenciones o, en todo caso, terapias para solucionar el problema.

Para tener un panorama mucho más claro a continuación daremos las lesiones más recurrentes que se presentan en los jugadores de este elegante deporte y también algunas soluciones y previsiones para que se puedan aplicar antes de intentar un buen swing.

Lesiones

Codo del golfista o epitrocleitis: es la inflamación de los tendones que se unen al hueso en la parte interna del codo y que el dolor puede extenderse por la parte interior del brazo y antebrazo y la muñeca. Puede darse una sensación de adormecimiento.

Tenosinovitis De Quervain: es la inflamación de los tendones de la base del pulgar, que al moverse produce dolor. El dolor en la muñeca en del lado del pulgar es el síntoma principal y también puede irradiar hacia el antebrazo. Se acentúa cuando se intenta apretar algo con la mano.

El Síndrome del túnel carpiano: se produce por La compresión del nervio mediano en la zona de la muñeca. La presión de la mano sobre el palo y los movimientos como golpes en el pasto, son causa para producir este síndrome, aunque existen otras múltiples causas.

En la columna: las flexiones de espalda y la torsión brusca al realizar el swing
pueden aparecer lumbalgias, las cuales son un dolor en la región vertebral lumbar con o sin irradiación. Puede aparecer dolor en los miembros inferiores. Los síntomas son dolor en la parte baja de la espalda acompañado, normalmente, de una disminución de la movilidad del segmento vertebral afecto.

En las rodillas: ahí se pueden dar lesiones en los meniscos por la mala ejecución de un movimiento en el mecanismo de rotación en las rodillas al golpear la pelota. Un dato importante es que aquí influye el peso del deportista, el cual puede provocar una compresión de estas estructuras. Los síntomas aparecen con un dolor en la articulación de la rodilla y en la región posterior de la misma, inflamación, y chasquidos audibles al realizar el movimiento.

Tendinitis en el talón de Aquiles: puede aparecer en personas con pie plano o cavo, quienes usan zapatos muy duros y sin plantillas adecuadas.

Previsiones


  • Emplear un juego de palos de golf adaptado a las características del jugador. Tener en cuenta longitud del palo y que el material no vibre. Aquí es fundamental tomar en cuenta la altura del jugador.
  • Hacer una rutina previa de ejercicios de estiramiento y flexibilidad.
  • Desarrollar una técnica adecuada y consistente para el Swing.
  • Trotar suave por el campo activará los músculos y los preparará para el desgaste.
  • Tirar algunas bolas antes de jugar, empezar con el llamado “Wedge” y llegar gradualmente al Drive. Nunca hay que agarrar el Drive y empezar a jugar.
  • Procura girar lo menos posible la columna lumbar y realizar los giros desde la columna dorsal.
  • Mantener la espalda lo más relajada que se pueda.
  • Realizar movimientos de la muñeca con una mancuerna de poco peso, bajarla al final de los dedos y subirla hacia la palma de las manos. Mantener el brazo ejercitado por encima de del codo con la otra mano para limitar el movimiento del antebrazo.
  • Al realizar el swing mantener la espalda lo más vertical posible.
  • Mantenerse erguido después del golpeo.
  • Apretar una pelota de tenis antes de jugar durante cinco minutos. Este ejercicio, ayuda a fortalecer los músculos de las muñecas, brazo y antebrazo.
  • Movimientos invertidos de la muñeca. Colocar las manos con la palma hacia el suelo. Usar una mancuerna con poco peso y utilizando las muñecas levantar la pesa hacia arriba y hacia abajo.
  • Practicar el deporte en terrenos de poca inclinación.
  • Flexionar bien las rodillas al agacharse.
  • Acudir a la piscina 2 o 3 veces a la semana y realizar ejercicios de agua y natación primordialmente de espaldas.
  • Utilizar una faja elástica para jugar.
  • Según un estudio realizado por los doctores Wayne Westcott y John Parziale todos los jugadores de Golf, ya sea profesional o amateur, debería realizar ejercicios específicos orientados a la potenciación de la musculatura de la espalda. Incluso jugadores con lesiones en la espalda pueden retomar la práctica del golf.





Comentarios

«
Next
Entrada más reciente
»
Entrada antigua