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Con la llegada del invierno aparecen también los problemas clásicos de la época lluviosa como la humedad, filtraciones y los molestos daños en techos y paredes que generan su deterioro. Sin embargo, este es el momento correcto para actuar proactivamente y ganar la batalla, con el mantenimiento preventivo que evite los posibles daños.



Los problemas de manchas, moho, malos olores y excesos de humedad se pueden prevenir, y con ellos también evitará la propagación de enfermedades como el asma, alergias o rinitis, generada en muchos casos por la falta de control de estos problemas.

El tipo de material y tecnología de su pared o techo, será determinante en el desempeño que tenga ante la humedad del invierno. En materiales como el yeso los problemas de manchas, hongos, malos olores, abultamientos, repellos caídos o pintura levantada serán demasiado comunes pues es uno de los materiales más sensibles al invierno.

Por el contrario la tecnología de fibrocemento es una de las más resistentes a la humedad y al agua proveniente de filtraciones, material que puede ser aplicado en la construcción o remodelación de paredes externas expuestas a la intemperie, paredes internas, cielo rasos, divisiones, techos y más.

Si el daño que identificó es demasiado serio lo más recomendable es la reparación completa, pero deténgase a conocer las ventajas ofrecidas por el material que usará en este proceso; de lo contrario tendrá en pocos meses una situación similar. En caso de que el daño sea menor estos son algunos consejos para ejecutar el mantenimiento preventivo en el hogar:

Para el exterior de su casa:


  • Limpie los canales de desagüe del techo. Quite hojas, ramas, sedimentos y otros desperdicios acumulados que puedan frenar el tránsito normal de la lluvia.
  • Pode los árboles cercanos a su casa. Ramas débiles o árboles muy frondosos ceden bajo el peso de fuertes lluvias y pueden causar daños graves si caen sobre su techo.
  • Selle las grietas y agujeros en las paredes externas de su casa así como en las bases. Asegúrese de usar la masilla adecuada para cubrir grietas y evitar que se dé el paso a filtraciones.


En el interior de su casa:


  • Realice una revisión preventiva. Identifique los espacios con poca iluminación, en estos lugares es donde se puede acumular la humedad con facilidad. Limpie las paredes con solución de agua y cloro, esto creará una barrera temporal anti hongos.
  • Dele aire a su casa. En la mayoría de los hogares las ventanas son la mayor fuente de ingreso de aire fresco, ábralas con frecuencia, especialmente en horas de la mañana, esto ayudará a que pueda disminuir cualquier fuente de humedad.
  • Conozca de dónde proviene la humedad. Evite actividades que agreguen humedad al aire en días húmedos como tomar largas duchas de agua caliente y hervir agua por tiempo prolongado en su cocina.


Aunque todos estos consejos son valiosos, nada reemplaza la selección correcta de materiales, pues se evitará grandes dolores de cabeza e impactos negativos en su bolsillo.



“Las láminas de fibrocemento para interiores pueden llegar a absorber hasta un 30% de la humedad y aun así no pierde sus propiedades, en exteriores el porcentaje de absorción de humedad es solo del 2%, pues son impregnadas con un sellador para lograr esa resistencia que aventaja otro tipo de materiales. Como tecnología el fibrocemento es resistentes al moho, plagas y otros agentes que son los generadores de la mayoría de problemas conocidos, esta es la razón principal del excelente desempeño que tiene”, comentó Alfonso Estrada, Gerente de Desarrollo Técnico de Plycem.

Todo consumidor debe investigar y comparar las cualidades, beneficios diferenciadores y tipos de tecnología que existen en el mercado, de realizarse objetivamente este ejercicio se podrá determinar de manera responsable cuál es la mejor opción disponible en el mercado de acuerdo a su necesidad.





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