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El aceite de palma se ha convertido en la principal materia prima utilizada para la elaboración de productos alimenticios y cosméticos a nivel global, estando presente en el 50% de los artículos que se encuentran en un supermercado. Se obtiene del fruto de la planta Elaesis Guineensis y actualmente muchos países de África, Asia y América lo producen, ya que crece con facilidad en climas tropicales y es la planta oleaginosa con mejor rendimiento de producción por hectárea en comparación con la canola, soya y otros aceites vegetales.


No todo el aceite de palma es elaborado de la misma forma y actualmente, de acuerdo a datos de la RSPO, solamente el 17% de la producción mundial se puede considerar aceite de palma bueno, es decir, aceite de palma que ha sido certificado internacionalmente proveniente de prácticas sostenibles. Las cifras son relevantes al tener en cuenta que en 2014 se consumieron más de 74.01 millones de toneladas de aceite de palma.

Ante la necesidad de apostar por una normativa mundial en la industria palmera, en 2004 organismos medioambientales como WWF, empresas productoras y multinacionales compradoras de este aceite, crearon la certificación denominada Mesa Redonda del Aceite de Palma Sostenible, más conocida por sus siglas en inglés como RSPO (Roundtable Of Sustainable Palm Oil), para promover prácticas de sostenibilidad ambiental, social y económica en la industria palmera a nivel mundial.

Este sello RSPO se ampara en 8 criterios de auditoría para garantizar que las empresas productoras de aceite de palma respeten los derechos humanos, laborales y de las comunidades, que promuevan prácticas agrícolas respetuosas con el medio ambiente y la biodiversidad, el respeto a las leyes, y que no se ocupen nuevas zonas de elevado valor medioambiental.


Actualmente, RSPO es la mayor organización que vela por la sostenibilidad en el sector de aceite de palma en el mundo. A través de su campaña “Good Bad Palm Oil” y la página goodbadpalmoil.org invita a los consumidores a estar informados con el fin de conocer qué productos y marcas comerciales utilizan aceite de palma certificado RSPO y así promover la producción de aceite de palma sostenible.

Cultivado de manera responsable y sostenible, el aceite de palma beneficia a las comunidades locales porque les da trabajo y, por ende, mejora los ingresos y la calidad de vida de las comunidades cercanas a las empresas productoras.

Para NaturAceites, garantizar la sostenibilidad social, ambiental y económica de sus operaciones es prioritario. Este esfuerzo ha sido reconocido y respaldado por la certificación internacional RSPO. En Latinoamérica, solamente 11 empresas productoras de aceite de palma y 20 plantas beneficiadoras de aceite cuentan con el sello RSPO.





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