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En el VII Encuentro de Conservación Voluntaria en Tierras Individuales y Comunitarias, Guillermo Aguirre, propietario de la RNP Chorrera de Manchón Guamuchal ubicada en el suroeste de Guatemala, recibió el reconocimiento por haber sido seleccionado como uno de los "Casos ejemplares de manejo forestal sostenible en América Latina y del Caribe" y por su gran labor de conservación privada en el ecosistema del manglar.

foto: Wikipedia

Durante la premiación, estuvieron presentes el Lic. Óscar Medinilla, ministro de Ambiente y Recursos Naturales; el Ing. Marco Alexander Tax, sub-secretario del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP); el Lic. Martin Keller, presidente de la Asociación de Reservas Naturales Privadas de Guatemala (ARNPG); e Ing. Andy Burge, vicepresidente de la Asociación de Reservas Naturales Privadas de Guatemala (ARNPG).

Cerca del 80% de la zona de este valioso humedal, Chorrera de Manchón Guamuchal, está constituido por tierras privadas, mientras que el 15% son tierras del estado y el restante 5% parcelamientos. Este humedal marino costero es el más grande de la costa del pacífico, el cual consta de un área protegida de 13,942 ha, de las cuales 1,243 ha forman parte de la reserva natural privada “La Chorrera”, la cual se encuentra bajo la administración de la Finca Tamashán.

El ecosistema de manglar es verdaderamente único. Es de los ecosistemas considerados entre los más productivos del planeta, tanto por su aporte ecológico como por su rendimiento económico. Los bosques de manglar crecen en zonas marino-costeras a orillas de humedales, lagos y lagunas costeras, así como en desembocadura de ríos, dunas y playas. Debido a que constituyen una zona de transición entre ecosistemas terrestres y marinos, éstos se encuentran provistos de una gran riqueza biológica de especies tanto residentes como temporales. Su compleja estructura es utilizada como sitio de descanso y de anidación para diversas especies de aves, y proporcionan también un adecuado hábitat para diferentes especies de fauna.

Estos ecosistemas proporcionan una serie de servicios y beneficios para el hombre, funcionando como barreras naturales de amortiguamiento de tormentas, huracanes y demás amenazas; proporcionan una gran cantidad de especies importantes para la pesca, además de material de construcción por la madera de las diferentes especies de árboles presentes. Así mismo, las raíces de los árboles funcionan como un filtro natural que evita la salinización de los suelos, su configuración densa permite controlar las escorrentías, evitando así procesos de erosión y sedimentación, entre muchos más.



De las principales especies que conforman los manglares en Guatemala está el mangle rojo (Rizhopora mangle), mangle blanco (Laguncularia racemosa), mangle negro o madresal (Avicennia germinans) y el botoncillo (Conocarpus erectus). En la actualidad existen aproximadamente 18,840 hectáreas de ecosistema de manglar en Guatemala, constituyendo la mayor parte a la costa del Pacífico, con un aproximado de 17,670.56 ha de bosque, principalmente mangle rojo, estando la mayoría de la tierra, en fincas privadas.





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